Imprimir  

Blogs Detail

España Blog

En Dale Carnegie España hacemos hincapié en la práctica de los principios y procesos, a través del diseño de programas que proveen a las personas del conocimiento, las habilidades y la práctica que necesitan para añadir valor a sus profesiones y empresas. Conectamos soluciones de probada eficacia con retos del mundo real. Dale Carnegie es reconocida como líder internacional gracias a su metodología única que consigue hacer aflorar lo mejor de cada persona.

 

Presentar un proyecto de empresa a inversores

Presentar un proyecto de empresa a inversores no es un reto sencillo. Lograr convencer a una audiencia acostumbrada a recibir propuestas, muchas de ellas tremendamente brillantes, hace que esta misión sea, como mínimo, difícil de encarar.

Transmitir seguridad, integridad, pasión y compromiso

Una buena comunicación es el punto de partida hacia el éxito. Los demás deben saber cuán bueno es nuestro proyecto, conseguir que se entusiasmen y se alineen con él. ‘Hacerlo bien y hacerlo saber’ es fundamental para lograr el ‘sí’.

Dale Carnegie nos brinda algunos consejos que nos catapultarán hacia el triunfo. Son cuatro las bases de una buena estrategia, del camino que nos lleva al objetivo que nos hemos propuesto.

#1. Autoconfianza

Para presentar un proyecto de empresa de forma exitosa, resulta esencial lograr transmitir confianza y seguridad en nuestro proyecto y en nosotros mismos. Nuestros gestos, nuestro tono de voz, el ritmo y el timbre: lo que decimos y cómo nos movemos, todo ello comunica y habla de quiénes somos. Cuando alguien no nos conoce, no sabe cómo trabajamos, no sabe que somos buenos y dignos de confianza. Nuestra manera de comunicar impacta en el inconsciente de nuestro receptor, y da ─o quita─ credibilidad a nuestro mensaje.

#2. Liderazgo

Ser capaces de entusiasmar a nuestros seguidores, de transmitir nuestra pasión y nuestro compromiso por el proyecto es clave. El liderazgo es una habilidad que se entrena. Saber tratar con las personas es la punta de lanza. Los equipos son capaces de ir mucho más allá de lo que nunca habrían imaginado cuando van guiados por un buen líder. El líder proyecta su visión y acompaña al equipo para que cada uno de sus miembros saque a relucir lo mejor de sí mismo.

#3. Innovación

La humildad permite a un emprendedor exitoso aprender de sus errores, tomar ejemplo de quienes lo hacen mejor que él y progresar en ese crecimiento. Ya no se habla de cambio, sino de innovación. El aprendizaje y la reinvención continua son necesarios para hacer avanzar los proyectos a lo largo del tiempo. Flexibilidad, creatividad, compromiso y visión clara son habilidades que necesitan los profesionales de hoy en día para estar y mantenerse en la brecha.

#4. Compromiso

Presentar un proyecto a inversores requiere saber transmitirles la pasión que siente el emprendedor por su proyecto. Lo contrario dará al traste con la exposición. Si deseamos embarcar nuevos players en nuestro negocio, éstos deben captar que nuestro compromiso con el proyecto es total. Nuestra piel debe transpirar implicación y entrega absoluta para que estén dispuestos a invertir su dinero, su tiempo, sus conocimientos, o todo a la vez.  

Menos es más: ‘Keep it simple’

En las presentaciones a inversores, cuánto más simple se comunique el mensaje, mejor. La fuerza de la comunicación tiene que concentrarse en lo que es realmente importante. Ser realistas y no ‘inflar’ el proyecto nos ayudará a convencer.

Los valores que decimos tener deben ser ciertos y deben poderse demostrar. Así, las evidencias, las pruebas nos hacen ganar en credibilidad. Un mensaje vendedor debe ser creíble. Las inconsistencias nos pueden jugar una mala pasada.

Trabajar las presentaciones en público

Presentar un proyecto a inversores no es un reto fácil. La buena noticia es que un emprendedor puede capacitarse para ello. Con un adecuado entrenamiento en habilidades llegará a sentir que presentar un proyecto es algo divertido que le enriquece como persona.

Si te encuentras en situación de tener que presentar tu startup a inversores, contacta con nosotros. Podemos ayudarte con nuestros entrenamientos Dale Carnegie. Un método único, que procede de los Estados Unidos y que funciona en todo el mundo desde hace más de cien años. Por algo será.

Comentarios (0)

 

6 hábitos de emprendedores exitosos

Las profesiones, la forma de trabajar y las empresas se están transformando. Cada vez más personas trabajan por su cuenta y emprenden nuevos proyectos de negocio. Todos dejamos una huella digital con nuestras acciones, más o menos visible, más o menos congruente con nuestra marca personal.

En este contexto, entrenar una serie de habilidades y estar preparados para afrontar estos retos de transformación es clave. Dale Carnegie fue un emprendedor y un líder visionario, ya hace más de cien años. Se dedicó a estudiar todas aquellas cualidades que hacían que empresarios y profesionales triunfaran en sus proyectos.

Sus conocimientos, experiencias e investigación se confirman como válidas y vigentes aún en este nuevo siglo. Hemos seleccionado las 6 habilidades que creemos que encajan más con el espíritu emprendedor, las que creemos sí o sí esenciales:

#1. Autoconocimiento y autoconfianza

Conocer nuestro potencial, nuestras fortalezas nos da una ventaja competitiva. Saber cuáles son los aspectos a mejorar y las habilidades a trabajar, y ponerse manos a la obra en ello, nos permitirá reforzar nuestra autoconfianza. Si nos sentimos bien, a gusto en nuestros zapatos y creemos en nosotros podremos llegar muy lejos. La autoconfianza es un músculo que se entrena para que cada vez sea más potente.

#2. Saber tratar a los demás

El networking, el saber relacionarnos adecuadamente con los demás nos abre las puertas en el mundo profesional y de los negocios. Cultivar la empatía, la asertividad, la escucha activa es una gran inversión. Saber sonreír, ser amable sin ser ‘pelota’, ser oportuno en los comentarios y comprender el valor del reconocimiento nos dará una gran ventaja sobre los demás, sea cual sea nuestra actividad.

Dale Carnegie: Las acciones dicen más que las palabras, y una sonrisa expresa: Me gusta usted. Me causa felicidad. Me alegro tanto de verlo.

#3. Comunicación interpersonal y en público

Saber tratar a los demás es el punto de partida de una buena comunicación. Enfatizar nuestras ideas, emplear una herramienta mágica como es el entusiasmo, transmitir pasión, poner ejemplos, crear analogías o compartir experiencias propias son sólo algunos de los recursos que harán que nos pongamos a nuestro público en el bolsillo. Y esto es válido para una persona individual o un auditorio repleto de gente.

#4. Perseverancia

¿Qué sería del mundo si no existiera la perseverancia? Somos capaces de alcanzar retos que nunca habríamos imaginado gracias a ella… y a nuestro potencial interior. La fe mueve montañas y la perseverancia las lleva aún más lejos. Poco a poco nos vamos mentalizando de que pensar en términos de culpa, de frustración y de fracaso nos limita y nos destruye. Creamos lo que creemos, y debemos saberlo para no cejar en nuestro tesón, para mantener alta la moral y la motivación.

Thomas Edison: No he fracasado. He encontrado 10000 soluciones que no funcionan.

#5. Flexibilidad y gestión del estrés

Los tiempos, las personas y las relaciones cambian a una rapidez de vértigo. Nunca ha sido tan necesario como ahora el poder ceder como las cañas de bambú, sin perder el horizonte marcado y poder volver a enderezarnos de nuevo. Cuanto más capaces de comprender que opiniones hay tantas como personas en el mundo y que el respeto es la base de una buena convivencia, mejor podremos vivir… y convivir. Son herramientas que nos ayudarán a gestionar el estrés: no somos perfectos, ni nadie nos lo puede exigir.

#6. Liderazgo con valores

Un líder sin valores no es un líder. Los valores que Dale Carnegie defendía, valores como la honestidad, la humildad, la generosidad o la integridad los encontramos en los auténticos líderes. La convicción, la visión y la acción caracterizan a los líderes ejemplares. Las empresas están necesitadas de buenos profesionales y buenos líderes a quien seguir, ¿por qué no ser tú uno de ellos?

Dale Carnegie, entrenamiento para emprender 

Acompañamos a los participantes de nuestros programas a seguir un proceso de crecimiento y de desarrollo de habilidades que les proyectan hacia un nuevo espacio de autoconfianza.

Salir de la zona de confort es sencillo con el apoyo del método de Dale Carnegie, probado en todo el mundo y con más de cien años de recorrido.

¡Consúltanos y te lo explicamos!

Comentarios (0)

 

Liderazgo inspirador

¿Cuántas veces no hemos escuchado que a un líder lo eligen sus seguidores? ¿Por qué, entonces, continuamos creyendo que dirigir y liderar es lo mismo?

La autoridad se gana, no se transmite. Un cargo no da autoridad a quien lo ejerce. La auténtica autoridad es fruto de la confianza, es personal e intransferible.

Los líderes de verdad son capaces de inspirar y motivar a las personas para lograr los mejores resultados. Y las motivan acompañándolas hacia el éxito. El liderazgo supone pasión por las personas.

7 hábitos de un líder inspirador

Los líderes inspiradores tienen rasgos de carácter y hábitos coincidentes. ¿Quieres saber cuáles son? Hemos detectado algunos bastantes interesantes, que describimos a continuación.

Los líderes inspiradores…

1. Expresan una positividad desbordante

Encuentran siempre el lado positivo de cualquier situación. Son conscientes de que lamentarse no sirve más que para restarnos energía. Por eso son ejemplos de positividad en momentos de dificultades y retos. Cuando la realidad de lo que ocurre no la podemos cambiar, podemos elegir aceptarla y aprovechar lo positivo que de ella emana.

2. Muestran agradecimiento con la vida y las personas

No hay nada peor para alimentar la falta de implicación de personas y equipos que la falta de reconocimiento. Cuando un equipo cree que su esfuerzo pasa desapercibido se desmotiva rápidamente. Los líderes que no muestran su aprecio por sus colaboradores ponen en riesgo la empresa y su clima laboral. Pequeños gestos de gratitud para mostrar a las personas  que son importantes para nosotros no cuestan tanto.

Elogia todo progreso, pequeño o grande. Sé espléndido en el reconocimiento. Dale Carnegie

3. Comunican con claridad

Para avanzar de forma eficiente es necesaria un excelente comunicación, sin cabos sueltos, dudas o brechas a malentendidos. A veces, pensamos que con reuniones rápidas se logra más. Y no siempre funciona. Los líderes inspiradores saben que tomar el tiempo que necesita cada comunicación asegura el éxito y la implicación de todo el equipo.

4. Son confiables y previsibles

Su prioridad no es el éxito a toda costa. Todo lo contrario. Lo primero son las personas. Empleados y clientes no querrán abandonar el barco si lo capitanea un auténtico líder inspirador. Los líderes dicen la verdad, mantienen sus compromisos, son íntegros y viven con honestidad.

5. Son apasionados y entusiastas

El entusiasmo es fundamental para ser un líder inspirador. El trabajo debe ser una tarea con pleno sentido, deben estar claras la misión y la visión, el por qué el trabajo importa. Y el primero que debe transmitirlo es el líder. Con pasión y entusiasmo. A los clientes les gusta tratar con personas felices, enérgicas y motivadas.

Pon entusiasmo en tu trabajo. Dale Carnegie

6. Saben escuchar y escuchan de verdad

Oír no es lo mismo que escuchar. Los líderes inspiradores realmente escuchan, de forma activa, lo que empleados, clientes y colaboradores aportan. El sentimiento de equipo, del valor de la contribución de cada persona une y cohesiona al grupo, es la base para triunfar en un proyecto. Escuchar es necesario para comprender y empatizar con los demás.

7. Tienen una visión clara de futuro

Los líderes inspiradores son visionarios. Saben hacia dónde hay que ir, lo que viene y conviene a futuro para el éxito del proyecto. A través de palabras, acciones y creencias pueden mostrar a los demás cómo llegar allí. Los mejores líderes de nuestro tiempo podrían articular una visión tan clara que pudiera parecer como si aquello ya hubiera sucedido. El discurso de Martin Luther King Jr. "Tengo un sueño" es un ejemplo que lo ilustra a la perfección.

Entrenamiento y entrenamiento continuo

Los mejores líderes brindan regularmente a sus equipos oportunidades para mejorar las habilidades, mantener el espíritu de equipo y capacitarse para el éxito.

Es muy importante que nuestros equipos estén completamente preparados y sean capaces de gestionar de forma eficiente cualquier problema que pueda surgir. Si las personas que trabajan con nosotros sienten que su formación es insuficiente, que les faltan recursos, ello repercutirá ineludiblemente en los resultados de nuestra compañía.

Alentar a las personas y a los equipos para que soliciten una mayor preparación sin sentirse estúpidos o incapaces por ello es esencial.

Comentarios (0)

 

Hablar en público con confianza

Hablar bien en público requiere de un buen entrenamiento, pero también de una gran honestidad y de saber conectar con nuestras emociones desde nuestro interior. Construir nuestra autoconfianza es un paso previo fundamental para poder expresarnos con soltura y naturalidad, de forma abierta y sin temores.

Es mucha la oferta de cursos y formación en habilidades de oratoria que hay en el mercado. Sin embargo, aprender a utilizar las herramientas no es suficiente. Por eso, los programas Dale Carnegie van más allá y parten de la construcción de una autoconfianza, necesaria para brillar como oradores o ponentes.

Algunas de las cuestiones a tener en cuenta y que nos ayudarán a realizar una mejor presentación o ponencia, son las siguientes. Sin embargo, sólo con el hecho de trabajar previamente en nosotros mismos para hacer aflorar nuestro auténtico potencial, será posible transmitir un mensaje creíble y potente.

Consejos para una mejor presentación

#1. Preparación y ensayo

Las presentaciones en público que mejor funcionan son las que mejor se han preparado. Y ello significa haberles dedicado unas cuantas horas de trabajo. Aunque nos parezca que determinados oradores saben improvisar, incluso esas aparentes improvisaciones han sido ensayadas previamente. Teniendo en cuenta esta premisa nos aseguramos buena parte del éxito. 

#2. Buen uso de las pausas y de los silencios

Las pausas y los silencios sirven para tomar mayor control del discurso. Crean sensación de expectativa ante lo que se va a decir y ayudan a reforzar el mensaje para que se tenga en cuenta en su debida importancia. Ayudan a dar más autoridad al emisor y transmiten confianza a la audiencia. Por si fuera poco, bien empleadas, las pausas dan tiempo a que el público integre el contenido y comprenda bien el significado de lo que el orador está transmitiendo.

#3. Poner las emociones a nuestro favor

Reconectar con nuestro interior y poner a trabajar las emociones en nuestro favor nos ayudará a sintonizar con el público. Ser honestos con nosotros mismos y con los demás es el camino más efectivo para llegar a nuestros oyentes. La empatía, la asertividad, la humildad y la generosidad son grandes aliadas. Dale Carnegie afirmaba que las personas ‘somos criaturas emocionales’, más que seres basados en la lógica.

#4. Conocer a nuestra audiencia

Conocer a nuestra audiencia antes de dar una charla, nos ayudará a enfocarla mejor. Podremos averiguar qué esperan de nosotros, qué contenidos les interesan, qué dudas, preocupaciones o necesidades tienen. De ese modo, podremos dar respuesta a sus inquietudes y haremos de nuestra ponencia algo útil, interesante y motivante.

#5. Práctica, práctica y práctica

El ‘cómo’ y no sólo el ‘qué’ es importante en una charla. A veces, incluso más. Por eso, ensayar y practicar nos dará las habilidades para hacer de nuestra charla una ponencia amena e interesante incluso aunque el tema no sea completamente nuevo. Una nueva manera de explicar algo ya conocido es también una forma de hacer comprender el mensaje desde un nuevo punto de vista. El cómo aporta riqueza a una ponencia.

Practicar mucho nos permitirá también alinear nuestra gestualidad con nuestro mensaje hablado.

Recordemos lo que decía el prestigioso psicólogo Albert Mehrabian, quien afirmaba que el lenguaje verbal sólo un 7 por ciento en la comunicación de emociones y sentimientos. En cambio, un 38 por ciento de la comunicación corresponde al lenguaje paraverbal o vocal (entonación, proyección, timbre, tono, énfasis, pausas, ritmo); y el 55 por ciento restante al lenguaje corporal (gestos, posturas, mirada, movimiento de los ojos, respiración).

La importancia de los elementos no verbales sobre los verbales aumenta cuando son incongruentes entre ellos. No hay nada menos creíble que una charla cuyo contenido no se vea reforzado por nuestro lenguaje corporal. Los gestos conectan con nuestro inconsciente. De forma intuitiva captamos que algo falla, que algo no encaja y desconfiamos del mensaje y de la persona que lo emite.

Programas Dale Carnegie de oratoria

Te invitamos a una de nuestras presentaciones. Te darás cuenta por qué el entrenamiento Dale Carnegie es líder mundial en formación de habilidades para hablar en público. Si quieres mejorar tu autoconfianza y dar un paso adelante en este reto, llámanos.

Si te interesa profundizar más en el tema de la oratoria, descarga gratuitamente nuestra guía:

'Presentaciones Eficaces: aprende a hablar en público'Speaking-Effectively---600

Comentarios (0)

 
 
 
 

Rambla de Catalunya 62, 2-2 B, Barcelona, 08007, ES
P:+34 93 496 00 00

Síguenos en

 
© 2017 Dale Carnegie & Associates, Inc.. Todos los derechos reservados.
Diseño y desarrollo de la página web de Americaneagle.com